diciembre 27, 2016

Nunca me ahogué realmente, pero me hago una buena idea de lo que se siente. Querer respirar por costumbre y no poder, o poder un poquito, sentir un alivio momentáneo y efímero y no poder seguir. Así se siente: no poder nunca ser suficiente para ser, no puedo ser porque no llego a tener todo lo que tengo que tener para serlo, entonces me pierdo y como ni siquiera puedo respirar, empiezo a perder la parte vital de mì, porque necesito respirar para ser, ¿verdad?
El fracaso me sigue. Soy sólo un cuerpo que no puedo exteriorizar porque me hace mal, me duele, no puedo ni siquiera sacar dióxido de carbono porque se me tapa todo, no entiendo cómo hacer. Me desespero en el medio, no entiendo cómo puede ser que no pueda respirar, algo tan fácil, ¿Cómo voy a seguir mis sueños si ni siquiera puedo respirar? No puedo dormir, ni comer, ni estar ahí. Sueño y anhelo mis tendencias suicidas: las extraño. Ya ni siquiera pienso en morirme para terminar con este dolor ni puedo entender si eso es bueno o malo. Por lo menos antes tenía un objetivo que significa no sentir más dolor. 

noviembre 20, 2016

Siempre vengo corriendo acá cuando tengo muchas cosas que gritar. Siempre vuelvo a este espacio. ¿Será que este es mi lugar en el mundo? Esta hojita blanca, que ni siquiera es una hoja real, es un espacio en internet que ni siquiera es mio de verdad.
Lo que sí sé es que siempre vengo acá, y lloro mientras escribo. Encuentro una elocuencia que no puedo traducir en palabras: debo ser mejor escribiendo. Igual, eso sólo me pasa cuando tengo ganas. A veces todas ellas no tienen muchas ganas de hablar, ni de escribir, y se hacen las tontas, confundiéndose unas a otras para que yo también me confunda.
Y sí, soy buena mezclando las personas. Yo, tú, el/ella. Nosotros, vosotros y ellos. Siempre tuve claras las personas, el problema es que nunca me tuve bien clara. Y, sin embargo, aquí sigo. 

noviembre 01, 2016

Cada tanto recibo la sacudida más grande, el golpe más duro, los cortes más profundos. Y es que cuando uno sufre dolores tan intensos, tan desgarradores, no puede seguir así como así. Debe volver a sentirlos en algún momento para recordar. Recordar que venís de ahí, que estás dañada, que ya estás cortada, golpeada y aturdida, y que eso te hace ser quien sos ahora. 

agosto 21, 2016

Hola angustia, tanto tiempo. Ahora corro algunas cosas, hacía mucho que no venías por acá. 

julio 04, 2016

En estos días de tanta violencia e impunidad no puedo dejar de acordarme de Julio Cortázar diciendo:
"Cómo me duele Buenos Aires" 

junio 22, 2016

¿Y si mi problema no es conmigo y es con los demás? ¿Y si son los demás el problema y no yo? ¿Y si todo este tiempo me hicieron creer que yo tenía un problema cuando el problema es todo lo que me rodea? 

mayo 14, 2016

tal vez la impotencia más grande la sintamos cuando veamos sufrir a quienes amamos y no podamos quitarles el dolor.
Tal vez nuestro mayor castigo, el karma más grande sea verlos corroerse de la angustia y no poder compartirla.
Incluso, sentirse bien al lado de quien está en el cadalso de su vida, esa es la vergüenza mayor. 

abril 18, 2016

Antes venía re seguido acá. Ahora ya no vengo. Porque este lugar está plagado de dolor, de quien soy. Y no me gusta admitir quién soy. Que soy esta persona contradictoria que se rie de todo pero que que se muere de dolor. Quiero dejar de ser la persona triste. El problema es que soy el césped: cuando me arrancan de un lado, no dejo de salir de abajo de la tierra, mis raíces son profundas. Pero eso ya lo saben. Ustedes son fieles, soy yo la que no lo admito todavía. Perdón Alejandra, y gracias por estar ahí siempre. 

marzo 02, 2016

No soy nunca la novia. Soy la otra, la que divierte, la que produce placer y goce. El deseo que no existe. El mandato social de tener una mina para coger y nada más. Soy la puta más vulgar de todas. Soy eso para ellos, y nada más. 

Me hundo de nuevo. Sueño incansable con una profundidad inmedible. Tengo pesadillas donde se me caen los dientes y las uñas, donde mi cara tiene arrugas de tanto llorar. Déjenme; no quiero estar bien. ¿De qué me sirve estar bien? Bien no paga mis impuestos, bien no me enseña a vivir. Bien sólo me hace sentir engañada. Triste y angustiada es mi realidad.